Anexo 3: La perspectiva de género y la voz de periodistas y mujeres
Qué dicen las y los periodistas sobre la cobertura de la violencia contra las mujeres…
- Martha Ferro, ex jefa de Policiales del diario Crónica, en una entrevista para el libro “Las palabras tienen sexo”(2007) de Artemisa Comunicación: “Todos los días se podría llenar un diario con noticias sobre golpes o asesinato de mujeres. Llegan por decenas diariamente”.
“Existe una especie de anestesia informativa con este delito, como con tantos otros”; las noticias que se publican “no son todas las noticias, porque si se publicaran todas, tendríamos asco ajeno de vivir en esta barbarie”.
Si bien “se adelantó bastante” en la valoración cualitativa y cuantitativa de la violencia de género, “todavía estamos en Jurassic Park”.
- Pilar Ferreira, periodista del diario Clarín, entrevistada para este Manual: “Pese al esfuerzo de las y los protagonistas que escriben con perspectiva de género, el machismo no quiere ceder espacio”.
Son muchas las descalificaciones a que son sometidas/os las/os colegas que quieren “meter” una nota desde la perspectiva de género. Los medios argentinos “cubren las noticias desde una perspectiva patriarcal, que no tiene conciencia de la desigualdad de poderes simbólicos y materiales que existen entre varones y mujeres”.
“La razón es que aún falta mucho por hacer, a nivel cultural, para hacer comprender tanto a mujeres como a varones que el reparto inequitativo de poder entre uno y otro género obedece a mandatos sociales y culturales milenarios, que requieren de una honda revisión y decisión política de cambio”.
- Ernesto Picco, periodista de El Liberal de Santiago del Estero, en una entrevista para este Manual: “Algunas/os trabajadoras/es de la prensa comprometidos contra la violencia de género, intentan sensibilizar al lector/a con la temática. Estas notas se publican con frecuencia, podría decirse que cada vez más. Sin embargo, chocan con otro material periodístico que a veces puede aparecer en el mismo medio. Este choque se da en el plano del discurso. Me refiero a las notas que aparecen sobre todo en las secciones policiales (donde se publican las noticias más leídas) en las que seguimos escribiendo y leyendo sobre ‘crímenes pasionales’, por ejemplo”.
Lisa Barrios, periodista televisiva de Misiones, en una entrevista para este Manual: "La cobertura es escasa y las notas no cuentan con perspectiva de género. Creo que es porque es difícil el tratamiento de este tipo de notas, y no todas son publicables. Cuesta que los editores y los jefes aprueben este tipo de trabajos. Además, la ley en mi provincia, Misiones, se llama ‘Ley de violencia familiar’ no ‘Ley de violencia de género’, y eso dificulta mostrar el real problema, incluso en las redacciones”.
… y qué dicen las mujeres sobrevivientes
- Inés Álvarez, sobreviviente de la violencia, en una entrevista para este trabajo, percibe con emotiva lucidez el perverso juego del “nosotros” y “ellas”, traducido en la indolencia con que los grandes medios de comunicación tratan el tema.
“Las víctimas de violencia, somos víctimas de la prensa –dice Álvarez-. ¿Por qué? Porque se creó un camino enfermo: la víctima acude a la Justicia en la búsqueda de la defensa de sus derechos, la Justicia no la escucha, y ahí aparece la prensa, que escucha a la víctima…. pero por un ratito”.
“Será por eso que dicen que ‘el tiempo es tirano’ en los medios; las noticias sobre violencia doméstica duran poco, muy poco”, ironiza.
- Josefina Dao, otra sobreviviente, advierte en su aporte para este Manual que “los acontecimientos de violencia contra las mujeres generalmente tienen un espacio dentro de las noticias sensacionalistas. Por esto si pensamos en casos recientes de asesinatos de mujeres a manos de sus parejas ¿qué recordamos de la víctima? Seguramente a alguien estigmatizado y aislado. La noticia no revela cómo se desarrollan estas situaciones o dónde comienza el verdadero peligro para la mujer”.
“Ante esto debemos dejar bien en claro que los medios ‘enseñan’, instruyen -aunque nos parezca extraño- a mujeres y hombres sobre qué rol corresponde jugar a cada uno dentro de la sociedad. Es inútil tratar de explicar lo contrario”.