2.- Herramientas para la cobertura de la violencia de género
Derribando mitos
Se debe tener presente que la violencia de género atraviesa todas las clases sociales y los niveles educativos. No existe un perfil único para definir a la mujer maltratada y al varón violento. Sí hay explicaciones y rasgos.
* La mujer no se queda en una relación violenta porque “le conviene, “le gusta”, “es masoquista”. El miedo la inmoviliza, está anulada como persona, amenazada, avergonzada, aislada y sin información para saber cómo salir del ciclo de la violencia. Si estas ideas remiten a situaciones de tortura, no es una equivocación. Preguntas a la mujer como “¿usted lo sigue queriendo?” o “¿está dispuesta a perdonarlo?” sólo aumentan la confusión y el aislamiento de la víctima.
* El maltratador es, en general, un hombre socialmente muy seductor, que en la intimidad ejerce el poder a través de sometimientos físicos y psicológicos. Resaltar en la crónica aspectos físicos o actitudes agradables del victimario, predisponen favorablemente a la “comprensión” del delito (20).
* El varón violento suele apelar a un discurso muy convincente y elaborado, que se contrapone a las dificultades que tienen las mujeres para expresar su conmoción ante la violencia. Las y los periodistas no deben dejarse influenciar por las justificaciones del maltratador.
* No es atenuante que sea alcohólico o esté desempleado. Hay muchos hombres sin trabajo y con problemas de adicciones que no maltratan a las mujeres. En general, las crónicas sexistas suelen hacer hincapié más en los factores supuestamente predisponentes de la agresión que en las verdaderas razones de la violencia.
* Nada justifica que una mujer sea martirizada o asesinada. ¿Por qué no encabezar o titular una nota sobre violencia de género poniendo la intencionalidad y la acción en quien corresponde: el victimario? “Un nuevo asesino de mujeres” u “Otro hombre golpeador mató a una mujer” es una práctica viable.
El licenciado en psicología Mario Payarola -consultado para este Manual- que atiende a hombres violentos desde 2004 en el servicio del municipio bonaerense de Vicente López, explica que los hombres violentos “si bien tienen un denominador común (haber ejercido violencia hacia sus parejas) tienen distintos grados de conciencia acerca de la gravedad de sus propios casos”.
“Cuando primeramente llegan al grupo –explica- tienden a negar, minimizar o justificar sus propias conductas violentas, y también las consecuencias que ha tenido la violencia en sus esposas e hijas e hijos. Cuando existen noticias de femicidios, quienes tienen mayor conciencia del problema tienden a asustarse u horrorizarse. El proceso de identificación hace que teman que algo así les ocurra a ellos si no se tratan o hacen algo para modificar sus conductas”.
(20) Ver Manifestaciones de Violencia en el Glosario de términos del Anexo 2 de este Manual.