2.- Herramientas para la cobertura de la violencia de género
Fuentes
* Como en cualquier cobertura, la amplitud y variedad de fuentes potencia las notas. Si bien no es apropiado usar sólo la fuente policial, vecinal o familiar, si la urgencia periodística (el trabajo de movileras/os, los horarios de cierre) obliga a usarlas, lo recomendable es recurrir luego a referentes que puedan aportar al tema, e incluso, explicar algunos comentarios de esas fuentes primarias.
Estas explicaciones las pueden brindar fuentes especializadas en la temática en aspectos educativos, psicológicos, sociológicos, médicos, judiciales, asistentes sociales, referentes de organizaciones de la sociedad civil, del movimiento de mujeres, de instituciones gubernamentales y colegas capacitadas/os adecuadamente en el tema.
* Es importante aclarar que no todo profesional puede estar consustanciado en la temática. Por ello, es recomendable que el/la periodista disponga en su agenda de contactos con profesionales y organizaciones especializadas en género.
* Los agentes del Estado que intervienen en este tipo de episodios, suelen echar mano a recursos cuanto menos ambiguos e impersonales para brindar sus informes. El y la periodista no debe temer repreguntar cuantas veces sea necesario para clarificar qué es lo que el/la funcionario/a quiso decir realmente. Es más, estas repreguntas pueden poner en evidencia la capacitación que el/la funcionaria posee sobre la problemática abordada.
* Suele ocurrir que las/los conductoras/es de radio y/o televisión recurren a noticias gráficas correctamente elaboradas, pero en la traducción al lenguaje audiovisual y/o en la interpretación de la noticia, utilizan términos, modos, música o imágenes inapropiadas que desvirtúan el sentido original del texto.
* Y por supuesto tener siempre presente la fuente principal: la mujer maltratada. (Ver Anexo 1- Pautas para entrevistas)